Cristian Tala Sánchez fundó una fintech desde un MBA en los Países Bajos, la escaló a 6.000 clientes, la vendió por US$23 millones y sobrevivió a una trombosis pulmonar en medio de la negociación. Hoy es uno de los inversionistas ángel más activos de Chile y el general partner de Nakama Ventures, el fondo que lidera el ecosistema early-stage en el país. Esta es su historia.
¿Quién es Cristian Tala?
Cristian Tala Sánchez es un emprendedor, inversionista y educador chileno nacido en 1986. Su perfil es el de un ingeniero que convirtió un plugin gratuito en un negocio de millones de dólares, y que hoy utiliza ese capital —económico y experiencial— para invertir en la siguiente generación de fundadores latinoamericanos.
Tiene una trayectoria que cubre toda la cadena del emprendimiento tecnológico: desde la sala de clases universitaria donde enseñó programación a los 22 años, pasando por la construcción y venta de una startup fintech, hasta el rol de General Partner de un fondo de venture capital. Es también autor de dos libros publicados sobre inversión y emprendimiento tecnológico, y fundador de El Ecosistema Startup, uno de los medios digitales de referencia para emprendedores en la región.

La formación de Cristian Tala
Cristian empezó a construir cosas antes de saber que eso se llamaba emprender. En el colegio armaba y vendía computadores. En la universidad —donde estudió Ingeniería Civil en Informática y Telecomunicaciones en la Universidad Diego Portales— vendía shishas y experimentaba con proyectos paralelos.
Se recibió antes de tiempo y con un Máster en Ciencias de la Ingeniería cursado de forma simultánea. A los 22 años ya era profesor titular con alumnos mayores que él, enseñando programación, estructura de datos, análisis de algoritmos y gestión de proyectos. En total, estuvo 11 años ligado a la docencia universitaria, una dimensión de su carrera que explica su vocación posterior como mentor y divulgador de conocimiento.
En 2016, Cristian viajó a los Países Bajos para cursar un MBA en Emprendimiento en la Maastricht School of Management. Fue precisamente durante ese MBA donde tomó la decisión de transformar en negocio lo que había sido hasta entonces un experimento gratuito: un plugin de pagos para WordPress que tenía ya miles de usuarios.
El plugin que nadie pagaba y se convirtió en una fintech millonaria
En 2011, Cristian lanzó un plugin open source de pagos para WordPress. No cobró nada por él. Para 2016, más de 3.000 empresas lo usaban de forma gratuita. La mayoría de los emprendedores habría seguido regalándolo. Cristian, en cambio, vio una oportunidad.
Desde su apartamento en Maastricht, con 20 clientes que ya pagaban por una versión premium y sin equipo local en Chile, decidió lanzar Pago Fácil como una startup formalmente constituida. La primera ronda de inversión fue levantada en una semana a través de Broota, la plataforma chilena de crowdfunding de equity: 60 millones de pesos, con aproximadamente 60 inversionistas.
Crecimiento explosivo con la pandemia
Lo que vino después fue un crecimiento que ningún modelo financiero habría proyectado. En plena pandemia, el comercio digital chileno explotó: los negocios que antes operaban en efectivo o con lectores de tarjeta físicos necesitaban urgentemente cobrar online. Pago Fácil estaba en el lugar correcto, con el producto correcto y en el momento exacto.
Para octubre de 2020, la plataforma tenía 6.000 empresas activas procesando 65.000 millones de pesos chilenos por mes, equivalentes a aproximadamente US$82 millones mensuales. Los números hablaban solos: una empresa de tres personas que facturaba 10 millones de dólares anuales con 3 millones en utilidad neta.
El exit de US$23 Millones: Una venta, tres hospitalizaciones y una trombosis
En mayo de 2021 se concretó la venta de Pago Fácil a un consorcio formado por BCI y Evo Payments, la empresa norteamericana de medios de pago. El precio final fue de US$20 millones más caja, sumando aproximadamente US$23 millones en total.
Los retornos para los inversionistas iniciales fueron extraordinarios: más de 30 veces el capital invertido para quienes participaron en las primeras rondas. Era, en términos relativos, uno de los exits más rentables del ecosistema startup chileno hasta ese momento.
Pero el precio personal fue alto. Cristian relató públicamente que el proceso de negociación, que se extendió por meses, implicó tres hospitalizaciones por estrés, incluyendo una trombosis pulmonar en plena mesa de negociación. La historia no es solo de éxito financiero, sino de la exigencia brutal que implica cerrar una transacción de ese tipo.
«Cash is king, la salud es primero, y el timing del exit importa tanto como el precio.» — Cristian Tala Sánchez
Tras la venta, trabajó un año completo para la empresa norteamericana que adquirió Pago Fácil, cumpliendo el período habitual de transición post-exit, antes de dedicarse por completo a su nueva identidad: la de inversionista.
Nakama Ventures y el ecosistema de inversión
Una vez desvinculado de Pago Fácil, Cristian no se quedó quieto. Lo suyo no era el retiro, sino la reinversión. Ya llevaba años invirtiendo en startups desde antes de fundar su propia empresa —su primera inversión ángel fue en 2014, cuando aún no había levantado capital para Pago Fácil.
Hoy su portafolio incluye:
30+ inversiones directas en startups tecnológicas de Chile y Latinoamérica
LP en 7+ fondos de inversión en la región
General Partner de Nakama Ventures, su propio fondo de venture capital early stage
Participación como co-fundador de Broota, la plataforma de crowdfunding de equity desde la que levantó su propia primera ronda
Nakama Ventures fue reconocido como uno de los 10 fondos de venture capital más activos en Chile según un estudio de PitchBook que analizó las rondas de inversión entre agosto de 2022 y agosto de 2023. El fondo, anteriormente conocido como Hero Capital, fue cofundado junto a Nicolás Ulloa y Antonia Brahm.
La filosofía del inversor: El Founder importa más que la idea
A diferencia de muchos inversionistas que se enfocanen el pitch deck o el mercado total disponible, Cristian ha desarrollado un framework de inversión centrado en el founder:
El founder importa más que la idea. Las ideas cambian; la obsesión y la ejecución, no.
Invierto en el problema, no en el producto. Un fundador que entiende profundamente el dolor de su cliente tiene ventaja duradera.
Primero los hitos, luego el capital. No invierte para validar, sino cuando ya hay señales reales de mercado.
La regla del 25%: Destina el 25% de su patrimonio personal a inversiones en startups, con plena consciencia del riesgo que eso implica.
Velocidad de decisión como respeto: Si la respuesta es no, lo dice rápido. Si es sí, se compromete de verdad.
El ecosistema Startup: Un medio digital para Toda la Comunidad
Paralelo a sus actividades como inversionista, Cristian cofundó El Ecosistema Startup, un medio digital especializado en emprendimiento, inversión y tecnología para el mercado latinoamericano. La iniciativa nació de una convicción simple: la información que necesitan los fundadores para navegar el ecosistema no está disponible ni es accesible para todos.
A través de este medio —que incluye artículos, podcast y contenido en redes sociales— ha construido una audiencia de más de 43.000 seguidores en LinkedIn y miles de suscriptores en su newsletter Navegando Sin Un Mapa, donde comparte reflexiones semanales sobre startups, inversión y tecnología.
También es creador de la comunidad «Cágala, Aprende, Repite» en la plataforma Skool, un espacio donde emprendedores e inversionistas pueden interactuar directamente con él, hacer preguntas y recibir retroalimentación sobre sus proyectos.
Los Libros: Transferir el Conocimiento a Escala
Uno de los rasgos más consistentes en la trayectoria de Cristian Tala es su vocación docente. Después de 11 años en la universidad, encontró en los libros una forma de escalar ese impacto:
La Inversión en Startups (2022): Su primer libro, una guía práctica para inversionistas ángeles en Latinoamérica. Cubre desde cómo evaluar oportunidades y hacer due diligence hasta estructuras contractuales. «Este es el libro que me hubiera gustado leer como inversionista y emprendedor cuando comencé», ha dicho el propio autor.
Cállate y Emprende (2024): Un manual directo para emprendedores tecnológicos, sin teoría y basado en la experiencia real de haber fundado y escalado una startup.
Historia de Pago Fácil (manuscrito en edición): Un libro de aproximadamente 50.000 palabras que narra en detalle la historia completa de la startup desde el plugin gratuito hasta el exit de US$23 millones.
Cristian Tala es mentor de StartUp Chile y Docente del Ecosistema
Además de su actividad como inversionista y creador de contenido, Cristian ha sido padrino en las generaciones 3, 4 y 5 de Start-Up Chile, el programa de aceleración del Estado chileno que ha lanzado cientos de startups globales desde Santiago. En ese rol, su función era ayudar a los emprendedores a adaptarse al país y navegar el ecosistema local.
Hoy mentoreo activamente en múltiples programas de aceleración e incubación en Chile y Latinoamérica. Su regla al respecto es conocida en el ecosistema: «No le niego un café a nadie.»
También participa como speaker y docente en la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad del Desarrollo (UDD), donde comparte su visión sobre el ecosistema emprendedor chileno y el papel de la tecnología en la transformación económica de la región.
El Legado de un Emprendedor que Apuesta por los Demás
La historia de Cristian Tala no termina con el exit de Pago Fácil. En muchos sentidos, ese fue solo el punto de partida de su verdadero proyecto de largo plazo: fortalecer el ecosistema startup latinoamericano desde adentro.
No es el tipo de inversionista que firma cheques desde una oficina sin ventanas. Es el que responde mensajes en Skool, que dice no rápido para no hacer perder tiempo, que publica sus fracasos junto a sus éxitos, y que invirtió en startups cuando todavía no tenía nada que perder.
«Invierto en startups desde antes de tener mi propia startup. Lo hice cuando no tenía capital. Lo hago hoy que sí lo tengo. No cambié la razón: me gustan los founders que se la juegan.» — Cristian Tala Sánchez
En un ecosistema que sigue madurando, figuras como Cristian Tala representan algo valioso: la combinación de experiencia operativa real, capital paciente y disposición genuina a compartir lo aprendido con quienes vienen detrás.
